TESTIMONIOS - Cardiosmile

TESTIMONIOS

CARLA

MAURICIO

JUAN

TANYA

LORETO

GIOVANA

ESTUDIOS

Más de 200 estudios avalan a los fitoesteroles como reductores de colesterol, siendo 2g la porción adecuada de consumo para lograr dicho efecto. Cardiosmile ofrece 2g de fitoesteroles libres en agua en un sachet diario, el cual puede agregarse a un líquido o alimento de preferencia.

Además, diversas entidades internacionales de sanidad alimentaria y gubernamentales recomiendan el consumo diario de fitoesteroles para ayudar en la reducción del colesterol. Entre ellas podemos encontrar a:

  • European Food Safety Authority: Unión Europea (EFSA)
  • Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria: Brasil (ANVISA)
  • Health Canada: Canadá
  • Food Safety And Standards Authority of India: India (FSSAI)
  • Food and Drug Administration: Estados Unidos (FDA)
  • Ministerio de Salud: Chile (MINSAL)

En Nutrartis, a través de un proceso único y patentado, creamos Cardiosmile con el propósito de ser la forma más conveniente de consumir fitoesteroles. Cada sachet de Cardiosmile contiene los 2g necesarios para contribuir a reducir el colesterol y triglicéridos*. Además, al ser fitoesteroles libres en agua, permite consumirlo en cualquier líquido o alimento de preferencia. Esto constituye una innovación a nivel mundial dado que otros fitoesteroles son añadidos a productos con contenido graso.

“Los fitoesteroles/fitoestanoles contribuyen a mantener los niveles normales de colesterol en la sangre”.
EFSA

“Suplementos alimentarios: Los fitoesteroles/fitoestanoles ayudan a reducir la absorción de colesterol”.
ANVISA

“(Los fitoesteroles/fitoestanoles) Ayudan a disminuir el colesterol LDL y el colesterol total en la sangre. Ayudan a mantener niveles de colesterol saludables”.
Health Canada

“Los alimentos que contienen fitoesteroles o fitoestanoles, que contienen al menos 1g de fitoesteroles o fitoestanoles, al ser consumidos dos veces al día junto con los alimentos para lograr hasta 3g diarios puede ayudar a mejorar el perfil lipídico”.
FSSAI

La FDA también recomienda el consumo diario de fitoesteroles para contribuir a reducir el colesterol. Actualmente está en proceso de modificación de su norma, indicando que “la dosis diaria de fitoesteroles que ha sido asociada a la reducción del riesgo de enfermedad cardiovascular es de 2g, basados en el peso de fitoesteroles no esterificados”.
FDA

“Entre muchos factores que afectan las enfermedades cardiovasculares, las dietas que contengan ésteres de fitoesteroles y/o ésteres de fitoestanoles y que sean bajas en grasas saturadas y colesterol y sin ácidos grasos trans, pueden contribuir a reducir los niveles de colesterol y el riesgo de estas enfermedades”.
MINSAL

¿CÓMO FUNCIONAN LOS FITOESTEROLES?

Los fitoesteroles son ingredientes alimenticios naturales presentes en plantas y se conoce desde la década de los sesenta que poseen la capacidad de reducir el colesterol LDL, según han reportado múltiples meta-análisis que el consumo diario de 2 gramos de fitoesteroles reducen el colesterol entre un 10 y 15% (Demonty, 2009; AbuMweis, 2008; Ras, 2013). Los mecanismos propuestos para la reducción del colesterol son (De Smet, 2012):

  • Compiten con el colesterol para su incorporación a la micela a nivel intestinal, lo que genera que menos colesterol entre a las células epiteliales del intestino delgado, llamados enterocitos. El colesterol que alcanza a ingresar en los enterocitos debe ser esterificado para pasar a formar las lipoproteínas que luego van a la sangre.
  • Los fitoesteroles compiten nuevamente con el colesterol para evitar este paso, inhibiendo una enzima denominada ACAT. El fitoesterol, al no entrar en la sangre, es expulsado nuevamente al lumen intestinal. En este proceso, se expulsa también una cantidad de colesterol no utilizado.
  • Los fitoesteroles además tienden a co-cristalizar con el colesterol en el intestino, evitando que se incorpore en las micelas (Rozner, 2006), y recientemente se ha descrito además un mecanismo de secreción de colesterol directamente desde la circulación al lumen intestinal (De Smet, 2012).